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El guapísimo Orlando Bloom ha sido acusado de no pagar la cuenta de un restaurante por valor de 760$. El actor prometió que pagaría todo lo que debía en junio. Todo comenzó cuando Orlando, como buen galán que es, quiso regalarle a su novia Kate Bosworth un divertido almuerzo en compañía de varios amigos en el restaurante "Casaro Amarelo" en Río de Janeiro para celebrar el 22 cumpleaños de la insulsa actriz. Cuando llegó la hora de pagar, Bloom dio su tarjeta de crédito pero ¿qué pasó? Pues que la tarjeta fue rechazada y el pobre Orlando se enrojeció ante la vergüenza.
La propietaria del restaurante, Fe Behling, revela a la prensa que aún está esperando el pago por parte del actor, aunque se siente muy orgullosa de que una celebridad haya acudido a su restaurante. Tal vez, para promocionar su negocio, ha hecho pública esta noticia, que no la viene nada mal y que debería haberse mantenido en secreto o, al menos, la dueña podría haber recurrido a sus abogados discretamente. Pero no, ella se quiere hacer famosa y declara ante la prensa lo siguiente: "Sí, es verdad. Orlando estuvo aquí con Kate y 30 personas más en enero. Hubo un problema con nuestro sistema de pago por tarjeta de crédito aquella noche. No fue culpa suya, el hizo todo lo que pudo para pagar la cuenta en su momento.
Y continua la aprovechada dueña diciendo: "Él nos dijo que no tenía una cuenta de correo electrónico personal y por eso anotó nuestra dirección. Y aunque estamos seguros de que fue un malentendido y sabemos que él está muy ocupado, todavía no tenemos noticias suyas" ¿Pero no dijo que lo pagaría en junio? Si aún estamos en abril, ¿Por qué la dueña del restaurante sale a la palestra ahora para comentar algo que no tuvo nada que ver con la honradez de Orlando y más aún cuando no se ha acabado el plazo? Es que hay gente que con tal de promocionar su negocio es capaz de cualquier cosa. Si tuvo la oportunidad de contar con Bloom entre su clientela y proclama a los cuatro vientos el incidente
, Mientras, Orlando no quiere asumir que es un sex symbol y asegura que sus compañeros de rodajes, Johny Depp y Brad Pitt son más guapos que él. Por cierto, estos dos actores son sus gurús a la hora de enfrentarse al duro mundo de la fama y de la interpretación, pues le dan sabios consejos sobre cómo adaptarse a sus personajes y cómo aceptar las pautas de los directores... Como dirían en "Kung Fu", Orlando es "el pequeño saltamontes" de Pitt y Depp, el alumno atractivo que no quiere asumir que ¡Es guapo! ¿Por qué? nos preguntamos... tal vez por sencillez o tal vez para que los aluviones de fans no le acosen.
Mientras, Orlando no quiere asumir que es un sex symbol y asegura que sus compañeros de rodajes, Johny Depp y Brad Pitt son más guapos que él. Por cierto, estos dos actores son sus gurús a la hora de enfrentarse al duro mundo de la fama y de la interpretación, pues le dan sabios consejos sobre cómo adaptarse a sus personajes y cómo aceptar las pautas de los directores... Como dirían en "Kung Fu", Orlando es "el pequeño saltamontes" de Pitt y Depp, el alumno atractivo que no quiere asumir que ¡Es guapo! ¿Por qué? nos preguntamos... tal vez por sencillez o tal vez para que los aluviones de fans no le acosen.


