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La pobre Penélope Cruz no gana para sustos. En un año ha sufrido tres sustos bien diferentes y afortunadamente decrecientes en intensidad. Primero fue la descompensación de la cabina del avión en el que viajaba, luego el asalto de unos delincuentes a su coche en los suburbios de ParÃs y ahora la traiciona un ascensor.
Pe y su madre se disponÃan a asistir a la promoción de la pelÃcula "Cromophobia" que la actriz española protagoniza. Dicha promoción era una de tantas que se celebran en el festival de cine de Cannes.
Pues bien, al tomar un ascensor del hotel Majestic donde iba a celebrarse la fiesta, Cruz y su madre Encarna se quedaron lÃvidas cuando de pronto la máquina se bloqueó, dejándolas atrapadas entre dos pisos.
, Penélope mantuvo la calma, algo que es realmente difÃcil pero su madre no pudo evitar sufrir un comprensible ataque de pánico, pues sufre de claustrofobia.
Afortunadamente allà estaba Benicio Del Toro para rescatar a las dos damiselas en apuros cual héroe peliculero.
Al haber quedado entre dos pisos, Benicio se las ingenió como pudo para sacar a ambas. Haciendo gala de una extraordinaria fuerza consiguió cargarlas como si fuesen dos muñecas y extraerlas desde el hueco que quedaba abierto en el carril del ascensor.
Tras esta heroica experiencia Benicio ha relatado con modestia lo sucedido “Yo solamente hice lo que cualquier otro hombre habrÃa hecho. Fui feliz al poder ser capaz de ayudarâ€?…. ¡Asà se habla , Benicio!, además de héroe, sencillo… pero desgraciadamente en el mundo de hoy no estamos seguros de que cualquier hombre podrÃa haber hecho lo que tú hiciste….
Penélope mantuvo la calma, algo que es realmente difÃcil pero su madre no pudo evitar sufrir un comprensible ataque de pánico, pues sufre de claustrofobia.
Afortunadamente allà estaba Benicio Del Toro para rescatar a las dos damiselas en apuros cual héroe peliculero.
Al haber quedado entre dos pisos, Benicio se las ingenió como pudo para sacar a ambas. Haciendo gala de una extraordinaria fuerza consiguió cargarlas como si fuesen dos muñecas y extraerlas desde el hueco que quedaba abierto en el carril del ascensor.
Tras esta heroica experiencia Benicio ha relatado con modestia lo sucedido “Yo solamente hice lo que cualquier otro hombre habrÃa hecho. Fui feliz al poder ser capaz de ayudarâ€?…. ¡Asà se habla , Benicio!, además de héroe, sencillo… pero desgraciadamente en el mundo de hoy no estamos seguros de que cualquier hombre podrÃa haber hecho lo que tú hiciste….


