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La union entre Tom Cruise y Katie Holmes no es creíble para la opinión pública, según reflejan varias encuestas realizadas por diferentes medios. No sabemos el motivo de tal incredulidad, aunque motivos deben existir para dudar de la palabra de Cruise.
Tras el anuncio del compromiso oficial, los corredores de apuestas británicos han comenzado a crear apuestas sobre la relación o, mejor dicho, sobre el final de la relación, es decir, el divorcio tras el “maquillado‿ matrimonio.
Las apuestas están ahí y los corredores, hartos de quinielas hípicas o fútbol han decidido generar apuestas en torno a la relación amorosa de Cruise y Holmes. Según dichos corredores el divorcio se producirá el próximo año. Las apuestas sobre tal afirmación están 5/1.
, También se ofrece a quien se quiera jugar su dinero por una tontería como esta, la posibilidad de aceptar apuestas por la llegada de un posible bebé de la parejita en el próximo año, incluso se ofrece la posibilidad de apostar por el nombre del áun no engendrado retoño.
Las apuestas están de la siguiente manera: 8/1 a favor de que el bebé se llame Paris y 50/1 a favor de que el bebé se llame Nicole…
¡Vaya forma más estúpida de perder dinero! ¿Cómo puede alguien apostar por una cosa tan absurda como esta? ¿Cómo se puede dar importancia a algo tan irrelevante?
Quizá el amor entre Tom y Katie no sea del todo creíble pero hacer apuestas me parece aún más absurdo que el posible montaje (si es que es un montaje) de la relación amorosa. ¿Por qué no es creíble?


