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Dicen que la cantante canadiense debe reconciliarse con sus fans pues, tras anunciar su cambio de imagen, sus incondicionales no se sienten tan incondicionales como cuando Avril era rebelde y punk (lo sigue siendo, pero ahora con trajes de marca)
Ahora, Lavigne quiere matar dos pájaros de un tiro. Dispuesta a vender su casa de Toronto por el módico precio de 600000 dólares, la artista ha decidido abrir las puertas de su domicilio para que todo el que lo desee eche un vistazo a su habitación, su aseo y su cocina.
Las malas lenguas afirman que esta es una estratagema de los publicistas de Avril para recuperar los puntos perdidos tras su
'conversión' a los vestidos de diseñadores y al modelaje.
La casa, de 2400 metros cuadrados, ha sido completamente vaciada (para evitar que algún fanático no pueda reprimir sus instintos cleptómanos o fetichistas) pero los admiradores pueden ver aún las estanterías hechas con tablas de skate, así como el jacuzzi donde Avril ha disfrutado de largos baños a la luz de las velas.
La intérprete de 'Complicated', piensa trasladarse definitivamente a Los Angeles, donde compartirá techo con su prometido, Deryck Whibley, integrante de la banda 'Sum 41'
¿Creen que Avril ha perdido puntos por alejarse de la imagen que la hizo famosa?


