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El músico Bill Wyman, miembro de los Rolling Stones hasta el año 1993, realizó duras declaraciones sobre la popular banda. Las mismas han sido recientemente publicadas por el diario británico "Daily Mail".
Wyman señala, con conocimiento de causa, que "están ahí sólo por el dinero. Su gira americana la patrocina una empresa de hipotecas para gente mayor".
"Los Stones se han convertido en una gigantesca corporación", continúa Bill, "están haciendo cosas que dijimos que nunca haríamos como llevar un esmoquin y pajarita para recibir un galardón".
"Y cobrar doscientos dólares por una entrada. En nuestra época procurábamos siempre que las entradas fueran...
...lo más baratas posible para nuestros fans", agrega Wyman, según el cual "la energía de estar frente a una multitud de 120.000 personas hacía a uno sentirse como si tuviera un millón de dólares".
Wyman también agregó que Jagger no merece el título de caballero de la reina Isabel. “¿Por qué iba a merecerlo? Ha sido un no residente (fiscal) y no ha pagado un céntimo a la Hacienda británica desde 1970", afirmó sin pelos en la lengua.
El ex bajista de los Rolling Stones, próximo a tener 70 años de edad, garantiza que lleva años sin escuchar la música que hace el grupo.
"No encuentro nada nuevo ni excitante aunque esto puede afirmarse de muchas bandas. No creo que Keith y Mick sepan hacer otra cosa", agrega Wyman, según el cual sus ex compañeros buscan "la adulación, sentirse adorados, queridos del público".
Este gran músico no se lamenta por haber dejado al grupo, aunque en su momento lo pasara muy bien. Actualmente se encuentra casado hace trece años con una diseñadora de moda, de 47 años, con quién tiene tres hijas,.
Wyman no se privó de revelar más detalles de las costumbres del grupo de música. En la extensa y detallada entrevista también recuerda a las orgías que marcaron su juventud.
No se puede asegurar que Bill Wyman sea un 100% inocente de su pasado, ya que al parecer también disfrutó del exceso y las chicas. Pero está muy en lo cierto cuando se refiere a lo costoso de las entradas. En Latinoamérica se dieron el lujo de realizar megarecitales, tener la mejor de la convocatoria en el público, pero no tuvieron ninguna piedad con el precio de los tickets casi al mismo nivel de precio que en EEUU o Europa. ¿Los organizadores les habrán avisado que estaban en el Tercer mundo y no en el Primero?



