La joven cantante pop Christina Aguilera desencadenó un gran enfado en la diva Mariah Carey. Y no es para menos, luego de las punzantes declaraciones de Christina publicadas en la revista GQ, donde aseveró que Mariah fue “muy desagradable con ella” en una fiesta dónde se encontraron.
La blondísima Aguilera dio el primer puntapié al declarar despiadadamente:...
...“Ella nunca fue cool conmigo. En una ocasión durante una fiesta en la que ella estaba muy borracha me dijo cosas muy despectivas. Pero fue en el periodo en que tuvo una crisis nerviosa, por lo que debe haber estado muy medicada”.
El anzuelo ante el descaro funcionó y la ofendida Carey replicó sin pelos en la lengua lo que revelaban esas acusaciones. La ex novia de Luis Miguel manifestó que la intenciones de la jovencita eran llamar astutamente la atención de la prensa para promocionar su nuevo álbum.
“Esperaba que Christina estuviera en un mejor nivel que la última vez que la vi, cuando llegó sin invitación a una de mis fiestas y tuvo un comportamiento bastante cuestionable (…) Es triste y a la vez predecible que use mi nombre para reinventar incidentes del pasado y hacerse promoción”, alegó la agraviada Mariah tras sostener que no le guarda rencor a la artista.
Diplomáticamente concluyó Carey: “Está en mi corazón perdonar y la tendré presente en mis oraciones”.
Y puedo asegurar que para una mujer es mucho peor que le respondan de este modo sagaz y mediador, a que se expresen con un insulto directo de esos que suenan a una buena tirada de pelos. Lo de Mariah fue un cachetazo con guante para ni siquiera tocarle el rostro a Christina.
El primer round se le concedo como ganado a Carey, muy buen detalle la sutileza utilizada; veremos ahora hasta donde llega la jovencita insolente con su poco respeto por la “señora”!


