
La cantante Britney Spears tropezó frente a un lujoso hotel de Manhattan y dejó caer al piso a su hijo Sean de ocho meses, el que se salvó del golpe gracias a la pronta reacción de uno de los guardaespaldas de la estrella. En fotos publicadas hoy en la primera página y en el interior del diario New York Post, la estrella del pop de 24 años, aparece saliendo del hotel Ritz-Carlton con Sean Preston en...
...un brazo y un vaso -que habría tenido agua con hielo- en la otra mano. Mientras sus guardaespaldas la acompañaban hacia su automóvil, la cantante tropezó y se inclinó hacia abajo -al parecer sus largos pantalones se enredaron con sus sandalias- y se le cayó su sombrero anaranjado.
Según cuenta un testigo, Spears pudo mantener el equilibrio y "no dejó caer una gota del vaso", sin embargo su hijo Sean cayó y fue rescatado por una gran reacción del guardaespaldas que la acompañaba.
La actriz y cantante se retiró visiblemente nerviosa luego del incidente y dijo a los paparazzis apostados en el lugar que "por esto es que necesito un arma".
Se trata del incidente público más reciente que involucra la seguridad del niño de Spears.
A comienzos de esta semana fue fotografiada manejando con Sean Preston en su silla para guaguas mirando hacia adelante y no hacia atrás, como exigen las normativas para la resguardar la seguridad de niños de su edad.
Un agente policial visitó recientemente a Spears, que anunció que está embarazada de su segundo hijo, en su casa de California después que su bebé cayó de los brazos de su niñera cuando lo sacaba de una silla alta.
En febrero, las autoridades acudieron a la casa de Spears después que algunas fotografías mostraron a la cantante en un automóvil con su hijo en su falda, y no en una silla para niños colocada en el asiento trasero.


