La cantante y actriz estadounidense admitió que los productores le exigieron que aumentara de peso para interpretar un papel en un filme, que al final tuvo que ceder a Mariah Carey porque no llegaba con los tiempos de la realización de su nuevo disco, según confesó a la Revista Us'. ''Querían verme de un modo totalmente distinto, como una mujer gorda'', dijo la artista. ''Simplemente comí lo que me apetecía: Esto tiene buena...
...pinta, póngame ese trozo de tarta''. Al final, su báscula llegó a marcar 82 kilogramos, reseñó.
Sin embargo, el rodaje de ''Tennessee'' resultó incompatible con la grabación de su nuevo álbum, y Janet Jackson tuvo que abandonar sus planes cinematográficos.
“Los tiempos no coincidieron al tratar de terminar mi disco, y desafortunadamente no pude hacer la película”, dijo. El papel fue para Mariah Carey. “Así que me encontré en el dilema de perder el peso antes de lo planeado”.
En los últimos meses, la artista ha logrado adelgazar todos los kilos de más gracias a un duro entrenamiento en el gimnasio.


