
El cantautor mexicano Cristian Castro presentó su último trabajo "Días Felices" en el estadio Luna Park, de Buenos Aires. Ante un auditorio completamente colmado, Cristian Castro arrancó su show con el primer corte de su último álbum, "Amor eterno". Fiel a su estilo formal para los recitales, vestido con un sobrio traje negro, una camisa blanca y el pelo engominado, hacia atrás, el hijo de la actriz Verónica Castro efectuó una recorrida por todos los discos...
...lanzados a lo largo de su carrera, interpretando más de 30 temas.
Castro se dio el lujo de demostrar sus dotes de músico, y durante varias canciones tocó la guitarra y la armónica, aunque aclaró que "recién comenzaba" a estudiar y por esa razón pidió disculpas al público, aunque a sus seguidoras poco les importó.
Las miles de fanáticas -entre los que se mezclaban algunos hombres- que disfrutaron del show, acompañaron al cantante coreando todos sus temas, durante más de dos horas.
A pesar de la sencilla puesta en escena, el espectáculo registró los niveles más elevados de adrenalina durante las famosas canciones "Azul" y "Es mejor así".
Esta gira latinoamericana, que luego se extenderá hacia España, trajo una versión renovada del artista, algo que se plasmó en su nueva producción, con una música a la que él mismo definió como "muy alegre, optimista y llena de inocencia".
Luego de bailar y acatar todos los pedidos de su público, el intérprete de éxitos como "No podrás", "Por amarte así", "Lloran las rosas" y "Mi vida sin tu amor", concluyó su presentación acompañado por su pequeña hija Simone, de once meses.
Castro le dedicó a la niña el último tema de la noche "Días felices", llevándola en brazos a lo largo del escenario para despedirse de la gente.
El mexicano, que desde hacía varias temporadas no se presentaba en el país, efectuó dos recitales en el Luna Park, aunque también se presentó en Córdoba y Rosario, donde, al igual que en capital, las localidades se agotaron.


