
La ex modelo de Playboy, Anna Nicole Smith, afirmó su embarazo en un vídeo en un portal que está promocionando en Internet para conseguir suscriptores.
Aparentemente en lo que sería un vídeo casero tomado junto a una piscina, y en el que también se pueden observar curiosamente a un par de perritos ladrando, la imponente blonda, de 38 años, confirma ante la cámara la flamante noticia. "Estoy muy, muy...
...contenta" y "todo va muy, muy bien" es lo único que Anna detalla ante su “feliz” realidad.
En cuanto al resto, la ex stripper, hace rotundo silencio en relación a temas tan importantes como el nombre del padre o de cuantos meses es que está embarazada.
Los primeros rumores de su embarazo se dieron a conocer en la prensa hace alrededor de un mes, cuando Nicole ganaba en el Tribunal Supremo de EEUU una disputa sobre la millonaria herencia de su fallecido marido.
Entonces su abogado y portavoz, Howard Stern expresò al respecto "Si Anna Nicole está embarazada, es obvio que no quiere que nadie lo sepa por el momento".
La ex conejita ya tiene un hijo de 20 años, Daniel, de su primer matrimonio cuando ella era una adolescente.
Smith tuvo reconocimiento en los medios cuando se casó a los 26 años con J. Howard Marshall, de 89 años, un magnate del petróleo de Texas.
Sólo un año después el octogenario falleció, entonces ella y el hijo menor del millonario, E. Pierce Marshall, mantienen un pulso legal para lograr el control de la herencia, que asciende a unos 1.600 millones de dólares.
El último fallo del Tribunal Supremo punteó que Smith puede exigir una parte de la fortuna de su marido.
Es digno reconocer que la historia de Anna parece un culebrón lleno de ambiciones desmedidas y con ausencia total de moral o ética. La, entonces, desinhibida joven con una operación de busto de 130 cm no iba a llegar muy lejos en el mundo de las escuálidas modelos de la alta costura. Y entre una apurada carrera y el dinero, Nicole optó por lo segundo. El anciano Howard Marshall era un verdadero "viejo barón del petróleo", de una de las principales familias que se reparten los dos grandes negocios del estado de Texas, la ganadería y el crudo, como los Bush. El octogenario Marshall fue, según cuentan, mal derrochador toda su vida, pese a llevar años en una silla de ruedas. Mientras su segunda esposa, Betty, fallecía de alzheimer, Howard mantuvo una relación estable de 20 años con Lady, la stripper Jewell Diane Walker.
Los románticos Howard y Anna se conocieron en alguna de aquellas excesivas fiestas o en el Cabaret de Rick, donde el multimillonario concurría en persona a elegir las chicas para sus eventos privados.
Así se conectó esta dulce parejita, se podría decir que eran el uno para el otro.


