
La actriz de “Tom Raider”, bien conocida a nivel mundial por sus caritativas acciones y altruismo, se niega a escuchar el perdón y las súplicas de su padre, el actor Jon Voight, a quien no permite ver su nieta. Voight, a quien Jolie le dejó de hablar hace cuatro años por haber dicho que ella tenía problemas mentales, afirmó estar conmovido por la felicidad de su hija y dijo que sigue suplicando su perdón ya sueña con poder ver a su nieta, Shiloh Nouvel...
"Nunca vi el rostro de Angie más feliz que ahora. Una profunda, profunda, profunda paz que nunca había estado ahí hasta ahora.
Hermosa, hermosa imagen. Ambos, Angie y Brad (Pitt) lucen tan felices", dijo emocionado el reconocido actor.
El artista de 67 años de edad reveló que su hija, de 31, sigue sin dirigirle la palabra y que por tanto aún no logra tener comunicación con ella aunque ya le ha enviado varios mensajes pidiéndole perdón y olvidar el pasado.
Confesó que sólo ha visto a su nieta Shiloh Nouvel Jolie-Pitt, nacida el pasado 27 de mayo en Namibia, a través de las fotografías publicadas por las revistas como todos los demás, de acuerdo con reportes del sitio local de espectáculos Contact Music.
"Todavía no he visto a Shiloh. Ansío hacerlo. Y no, no hemos hablado. Yo no tengo, ni he tenido comunicación con ella", dijo el actor quien ha insistido en que su reciente nominación al premio Emmy no es posible disfrutarla con el rechazo de su hija.
"Soy casi incapaz de describir lo feliz que soy por sus padres (de Shiloh) y lo feliz que soy de tener esta nueva cosita en el mundo", dijo el actor, quien confía en que la maternidad abra el corazón de su hija y le permita acercarse a ella.
En varias entrevistas Angelina Jolie, a quien se ha considerado una de las mujeres más sexys del mundo, ha afirmado que el rechazo a su padre se debe a las infidelidades de éste a su madre, la actriz francesa Marcheline Bertrand, de 54 años.
"No lo odio. Simplemente siento que tenemos demasiada energía en esta vida", dijo Jolie en una entrevista en noviembre pasado, al descartar una reconciliación con su padre, de quien incluso se quitó de manera legal el apellido.


