
La reina del op fue invitada a una cena privada en Moscú con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, una vez que arribe el mes próximo a ese país para su gira "Confessions on a Dance Floor". La artista, de 48 años, buscaba desde hacía meses reunirse con el mandatario ruso, pero fueron las hijas de Putin, María y Katya, ambas admiradoras de Madonna, quienes convencieron a su padre para la cena privada...
"Esta cena estaba pensada desde hacía un tiempo. Ella (Madonna) quería entrevistarse pero él al principio no estaba seguro", declaró al Sun una fuente allegada a la cantante.
La invitación a Madonna pondrá aún más distancia entre Putin y la Iglesia Ortodoxa Rusa, que criticó los conciertos de la "reina del pop" por ser "blasfemos", ya que en su concierto juega una escena en la que aparece "crucificada" en una cruz de cristales de diamante.
La invitación para cenar con Putin ocurre cuando Madonna anunció que reforzará su seguridad personal y la de su familia, luego que la prensa informara que una banda criminal rusa planea secuestrar a la estrella y a sus dos hijos, para impedir que se lleve a cabo la actuación en Moscú.
"Madonna está bien al tanto de las amenazas para secuestrarla, pero ella es muy valiente y no cede nada cuando se trata de su propia seguridad", declaró una fuente allegada a la intérprete.


