
El ex Beatle y su todavía esposa centran cada vez más su separación en la hija que tienen en común, Beatrice. El ex Beatle le prohibió a Mills buscar personalmente a la pequeña de dos años de su casa ubicada al sur de Londres, informó el diario “The Daily Mirror”. Por eso, una niñera tuvo que llevar a Beatrice a un hotel de los alrededores. Allí, Mills la buscó con un helicóptero. “Paul dejó en claro que no quiere a Mills en la entrega de la niña en...
...su casa”, cita el diario a un amigo de la ex modelo, cuyo nombre no se dio a conocer. “Si quiere que el juego sea así, dejémoslo”, habría dicho Mills.
La madre y la niña volaron luego a Los Angeles, mientras que McCartney partió el mismo día rumbo a Nueva York. En julio de este año el cantante presentó la solicitud de divorcio y acusó a Mills de “comportamiento inadmisible”.
La semana pasada, Mills se encontró ante las puertas cerradas de la casa de McCartney. El músico de 64 años había cambiado la cerradura. La tenencia de la pequeña y el régimen de visitas -aparentemente- no podrán ser consensuados, por lo que se estima que la batalla legal entre ambos estará centrada allí más que en el monto de dinero que el músico deba darle finalmente a su ex esposa.
Así se explica que ambos hayan recurrido a los abogados más fuertes del Reino Unido


