Una visita de Kate Moss a la clínica donde se rehabilita su novio ha acabado con una amonestación y grandes titulares. La joven, como una novia modelo, acudió a ver a Pete Doherty al hospital donde se recupera de su adicción a las drogas. Lo que comenzó como una charla, acabó con besos y abrazos no aptos para menores, según el diario británico The Sun...
Moss se desplazó al centro The Priory donde, por orden judicial, Doherty intenta superar su adicción al crack y la heroína. Aprovechando el buen día y en busca de intimidad, la pareja decidió dar un paseo por el jardín y se sentaron en un banco donde protagonizaron una escena subida de tono que no pasó desapercibida para el resto de visitantes y enfermos.
“Estaban besándose y acariciándose. Había muchos gemidos”, declaró un testigo a The Sun. Un grupo de autoayuda, donde había adictos al alcohol y la fama, vieron la escena en directo. Al percatarse de que eran observados, Moss y Doherty se separaron y actuaron como si no hubiera pasado nada. La modelo abandonó el lugar casi a la carrera y el músico intentó ocultarse de las miradas públicas.
Pete Doherty estará ingresado en un centro londinense para superar su adicción a las drogas. Moss retomó su relación con el cantante tras superar sus problemas con la cocaína hace un año. Sin embargo, en este tiempo, su novio, con el que incluso organizó una boda que no se celebró, no ha podido recuperarse. En los últimos meses ha sido detenido en cinco ocasiones por posesión de estupefaciente, pero en todas ellas se ha librado de la cárcel


