
La margarita que se tomó Paris Hilton en una fiesta benéfica hace pocas semanas y que le provocó una borrachera tal y que la policía la detuviera en Los Angeles por conducción errática, podría costarle caro. La heredera del imperio Hilton ha sido acusada formalmente de conducir ebria, delito que, según las leyes californianas, se pena con hasta seis meses de cárcel y una multa de 1.000 dólares. No obstante, a la mayoría...
...de los que cometen este delito por primera vez se les otorga la libertad condicional y se les recomienda que acudan a un consejero en temas de alcohol.
Aunque Paris está citada para hoy jueves, lo más probable, igual que les ha sucedido a otros acusados con cargos similares, es que no sea necesaria su asistencia en el tribunal. ste ha sido el último escándalo de la joven, cuya excusa dio más que hablar que el propio hecho de estar pasada de alcohol.
Según explicó en su día su representante, el problema fue el intenso ritmo de trabajo que había tenido durante el día grabando un videoclip para su disco y que no le había dejado tiempo ni para comer. Después fue directamente a una fiesta benéfica donde se tomó una única margarita.
La joven, conocida por sus juergas, aseguró a una emisora de radio americana que sólo se había tomado una copa, pero que estaba muerta de hambre porque no había comido en todo el día. «A lo mejor pisé el acelerador demasiado y por eso la policía me paró y como suele ser habitual, había muchos fotógrafos alrededor», dijo. En opinión de Hilton, los policías querían tomarle declaración y demostrar que no le dispensaban ningún trato de favor ya que, según dijeron, había muchas personas mirando.


