
El popular grupo mexicano RBD hizo bailar al estadio Mane Garrincha de Brasilia, en dónde una audiencia de alrededor de 25.000 jóvenes, entonó a coro con sus ídolos los hits musicales en portugués y español.
El show de la banda pareció un sueño sin final para los seguidores, ya que se extendió durante casi tres horas. Esta fue la quinta función de RBD, en la gira que...
...comenzó por Brasil el miércoles pasado, en la ciudad amazónica de Manaos.
Los 6 cantantes habían reunido en cuatro presentaciones a casi 80.000 personas y, con el concierto en la capital, ya pasan de 100.000 los brasileños que pudieron verlos de cerca.
El espectáculo se abrió en medio de humo y banderas blancas. RBD conquistó el escenario al son de "Rebelde", la canción de la telenovela que le dio fama y que el público cantó lo mejor que pudo en español. La noche continúo con temas bailables como "Enséñame", "Este corazón" y "Una canción", que dieron paso a un apartado más romántico con "Sálvame", cantada con suavidad por Anahí y entonada por los brasileños casi como un himno.
Anahí le dio un mensaje en portugués al público presente, pidió que encendieran "una luz por la paz, por la tolerancia y por lo más importante: el amor".
La banda concluyó su concierto en portugués, con versiones especialmente preparadas para esta gira de "Sólo quédate en silencio" y "Nuestro amor".
La próxima escala de los mexicanos en Brasil será en Recife, donde los organizadores esperan unas 30.000 personas. Luego seguirán rumbo a Vitoria, Belo Horizonte, Porto Alegre y Curitiba.
También se ha incluido a Sao Paulo, ciudad en la que en febrero pasado, se canceló el concierto, cuando un tumulto de fanáticos en un centro comercial causó tres muertos y unos 30 heridos. Esta vez, el escenario paulista será el estadio Morumbí, donde se calcula que unas 50.000 personas se congregarán para ver a RBD.
El 8 de octubre, RBD se despedirá de Brasil en el legendario estadio Maracaná, de seguro este va a ser un evento memorable, gracias a la impresionante acogida que ha tenido la banda en Brasil con un público efusivo a 'morir'.


