
El champán conquista en Estados Unidos al mundo del hip-hop y a todo famoso rapero que quiera demostrar su poder y riqueza en ‘este’ espacio de la música.
En las actuales fiestas VIP del glamoroso hip-hop de exponentes como Snoop Dogg, Puff Daddy, Lil' Kim, Jay-Z, Ludacris, Eminem –entre muchos otros-, es dónde se observa la ostentación que ahora rinde culto al lujo como muestra de su éxito y...
...dónde el champán brota como agua de la canilla.
Siendo que este género musical en el pasado consistía en una expresión callejera con un poderoso mensaje social y de protesta, que buscaba un cambio a la exclusión y pobreza que ha sufrido a lo largo de la historia la gente de color…pues la imagen del rap ha tenido un terrible cambio.
Pero, la extravagancia de los raperos como consumidores en Estados Unidos del champán Cristal de la casa Louis Roederer, marca que cultiva su imagen de distinción, no fue bien recibida por su director, Frédéric Rouzaud, quien en junio pasado declaró a The Economist: "¿Qué se le va a hacer? (...) no podemos evitar que la gente lo compre".
Sus palabras fueron calificadas de "racistas" por el rey del rap estadounidense, Jay-Z, novio de la cantante Beyoncé, quien llamó a un boicot de la bebida cuando antes la incluía en sus letras.
La crisis no pasó desapercibida para Dom Pérignon o Veuve-Cliquot, que, como buenos competidores, empezaron a cortejar a la clientela rapera.
"Todo esto tiene menos que ver con una imagen ideal que con un acuerdo financiero. Todos deberían abrir un Cristal y brindar por su éxito. Hacer de los comentarios de Rouzaud una 'Yihad' es inapropiado y poco honesto de parte de Jay-Z", señaló Jerry Del Colliano, profesor de USC en música y cultura popular.
Para las marcas más prestigiosas, esto ha sido expansión comercial versus imagen. Y el hecho de que los raperos sean sus nuevos clientes, es un tema de marketing que no sabe cómo solucionar.


