
Después de separarse del ex beatle Paul McCartney, la modelo Heather Mills vuelve a ser noticia de los diarios amarillistas, que exclaman que ha encontrado consuelo en los brazos de su entrenador personal. Así por ejemplo lo afirma el diario británico "News of the World" o la revista “Hola!” de España.
Todo el drama ha surgido porque Mills, de 38 años, y su entrenador Paul Amigoni,...
...de 24, compartieron hace poco un viaje a Estados Unidos.
En este país se captaron las primeras imágenes de los dos juntos. Heather y Ben fueron vistos a su llegada al aeropuerto de Los Ángeles, del que salieron en el mismo vehículo conducido por la modelo. De allí se dirigieron a su apartamento, el mismo que Paul McCartney, le compró en mayo cuando rompieron. Un piso de cinco habitaciones que comparte con la pequeña Beatrice, su niñera y sus guardaespaldas.
En el proceso de la separación de Paul, se decía entonces que ambos ya se habían hecho inseparables; desde que la modelo y el ex Beatle anunciaran su separación el pasado mes de mayo.
La modelo conoció a este entrenador en un club deportivo de Peasmarsh, cercano a su residencia, cuando aún vivía con el ex Beatle. Hace dos meses Heather contrató sus servicios para superar el estrés que le estaba causando el proceso de divorcio. En ese momento, Amigoni, se transformó en su principal apoyo en los meses en que todos los secretos del ex matrimonio salían a la luz.
"Si Paul se enterara, se volvería loco", cita el diario "News of the World" a un amigo de McCartney, de 64 años. Sus empleados le ocultaron hasta ahora la estrecha amistad entre su ex mujer y Amigoni para no causarle un disgusto, agrega.
Los McCartney anunciaron su separación después de casi cuatro años de matrimonio. Actualmente tramitan el divorcio y se han enfrentado por la fortuna del millonario músico y la tutela de la hija de ambos, Beatrice, de dos años.
Seguramente esta historia en la que se ve envuelta Heather le jugará en contra en el proceso de litigio y ya le está dando más de un dolor de cabeza, pero si el joven Amigoni vale el esfuerzo...


