
Separada desde hace varios meses del actor Nick Lachey, luego de tres años de matrimonio, recién ahora salió a hablar de los verdaderos motivos de la ruptura sentimental. La cantante confesó que se dio cuenta de que no había más amor cuando viajó a una misión solidaria a Africa en su tercer aniversario de casados y su esposo optó por quedarse en su casa en vez de acompañarla: “Yo viajé cuando cumplíamos tres años de casados. El se quedó en...
... casa. Ese día vi todo mucho más claro”, señaló….
“Estaba en los hospitales con todos los niños enfermos y miraba la belleza que existe en este mundo tan diferente. Ahí noté que necesitaba encontrar algo más en la vida. Recé, miré al cielo, y vi algo que nunca había visto: un arco iris doble. Fue increíble”, dijo la diosa.
Y contó: “Desde aquel entonces escucho la canción ‘Somewhere over the rainbow’ todos los días de mi vida”.
Luego de la maravillosa experiencia vivida, Jessica regresó a su casa y le dijo a Nick que quería el divorcio. “En algún punto me di cuenta que no todo fue como yo esperaba”, agregó Simpson.
A su vez, la cantante calificó a Nick Lachey de “cobarde” y de ser una nenita. Lo responsabilizó por el fracaso de su matrimonio y dijo: “Cuando las cosas se pusieron duras, Nick no pudo manejar la presión”, aseguró la rubia, quien aún permanece dolida por los pedidos de Lachey tras el divorcio.
“Un verdadero hombre jamás pediría pensión alimenticia”, sostuvo la cantante pop. Ahora se encuentra en la búsqueda de un anti-Nick, un hombre bien “macho”, según informó el sitio The Bosh.
Jess recordó que cuando peleaban su ex terminaba llorando. “Pensaba que era porque estaba en contacto con sus emociones, pero hoy lo veo como un signo de debilidad”.


