Luego de convertirse en una suerte de Michael Jackson último modelo con el disco "Justified", el cantante estadounidense Justin Timberlake vuelve a la carga con "Futuresex/Lovesounds", un disco de canciones sensuales y bailables. De la mano de los productores Timbaland y Rick Rubin, con quienes coprodujo el disco, el ex N'Sync profundiza el camino iniciado con su debut solista, en un trabajo donde se alternan el dance, el rythm and blues y el soul...
El primer corte de la placa es la contagiosa "Sexyback", una canción de afiebrado ritmo y letra candente que parece la respuesta sofisticada de Timbaland y Timberlake al sonido "reggaetón".
Pero en el álbum hay muchas más facetas para descubrir. Por un lado, el cantante vuelve a emular a Michael Jackson, aunque con un sonido mucho más fresco e inteligente que cualquier cosa que el "Rey del Pop" haya hecho desde 1991.
Sobre todo en la sensual cadencia de "Futuresex/Lovesounds", la energía rítmica de "Lovestoned", la despojada "Losing my Way" y la romántica "(Another Song) All Over Again".
Pero otras composiciones de Timberlake, quien coescribió casi todos los temas de la placa, ya perfilan un sonido característico. Como "My Love", con sus arreglos "espaciales", "What goes around..." y "Summer Love, con sus toques gospel.
Además, el ex ídolo adolescente también recorre nuevos caminos que lo ubican como heredero natural de Prince en canciones como "Sexy Lady", "Damn Girl" y "Until the End of Time".
Nada mal para un artista salido del programa de televisión "El Club de Mickey Mouse" que se convirtió en estrella de la música como integrante de un grupo de pop prefabricado.


