
Pobre Katie. Se tuvo que convertir a la cientología (religión que profesa Tom Cruise), se tuvo bancar un embarazado con perfil bajo, tuvo que esconder a su Suri de todos sus amigos y los medios hasta que a Tom se le ocurriera mostarla al mundo y ahora…se tiene que bancar sus ultimatuns. Es que luego de dar a luz, Katie quedó con algunos kilitos de más y su marido está obsesionada porque vuelva a recuperar su escultural figura. Por eso...
..se encuentra sometida a rutinas de ejercicio que le ayuden a cumplir la voluntad de su caprichosa pareja.
Y no es que sea una tarea titánica que Holmes recupere lo perdido, ya que Tom está dispuesto a apoyarla en todo lo que necesite para conseguir el ansiado cuerpo de una quinceañera.
Según el sitio en Internet www.tmz.com, el actor se involucra al 100 por ciento con la rutina y alimentación que Holmes tendrá hasta el día de la boda, vigilando que el estrictito entrenamiento no se vea interrumpido por ninguna situación, incluso, Cruise agenda personalmente los horario en que las niñeras se harán cargo de Isabella, Connor (del matrimonio del actor con Nicole Kidman) y de la pequeña Suri (biológica de ambos).
Según los rumores, la pareja ha contratado los servicios de los entrenadores personales del programa Novias en forma, para que Katie alcance el fabuloso cuerpo para lucir el vestido strapless que se dice llevará en su boda.
La actriz ha encontrado en las pesas su mejor aliado, y por eso las utiliza de cuatro a cinco veces por semana, dedicada a construir músculos en su espalda y hombros. Le deseamos la mejor de las suertes.


