
Pese a que su nominación se había anunciado con bombos y platillos y los críticos más importantes de todo el mundo lo señalaban como uno de los actores que iban a figurar en la terna más importante de Hollywood, el actor de “Babel” se quedó con las ganas y no pudo cumplir con su sueño, a diferencia de su rival, Leonardo Di Caprio, que fue nominado por su actuación en “Blood Diamond”. El diario New York Times calificó su papel en el...
...filme “Babel”, el más reciente proyecto del mexicano Alejandro González Iñárritu, como “su trabajo más maduro, la actuación más compleja de su carrera”.
“Creo que con películas como «Babel» estoy volviendo más a un análisis psicológico de los personajes, y con directores que se centran más en relaciones humanas, polaridades y polos magnéticos”, comentó el actor respecto de su decisión de actuar en el filme de González Iñárritu.
“En «Babel», la historia es mayor que cualquiera de los personajes. La historia del filme es la incomunicación”, explicó Pitt, quien tenía muchas esperanzas de conseguir una candidatura al Oscar por su trabajo, pese a que días atrás se le había escapado el premio Golden Globe.
Su segundo proyecto de 2006 fue como uno de los productores del aclamado filme de Martin Scorsese “Los infiltrados”, con las actuaciones de Jack Nicholson, Leonardo Di Caprio y Matt Damon.
Pese a que las nominaciones no han sido anunciadas aún, ambas películas se encuentran entre las candidatas preferidas para competir el próximo mes de marzo por un premio Oscar a la mejor producción del año.
“Babel” le da un toque político a la carrera del actor, que hasta el momento se había concentrado más en vender su imagen que en transmitir un mensaje a la audiencia.
Además, por primera vez el actor, aparece como un hombre de edad media, con arrugas y canas. En el filme, Pitt lucha contra la impotencia de no poder ayudar a su mujer, gravemente herida, en un país y cultura que le son ajenas.
La vulnerabilidad, el miedo y la furia de su personaje, que permanece junto a su esposa después de ser abandonados en una aldea en medio del desierto marroquí, logran transformar su imagen de sex-symbol en la de un actor de envergadura.
La categoría de mejor actor de reparto para el Oscar estará muy peleada este año, dada la gran cantidad de figuras que dejaron su huella en las producciones de 2006. Casi todo el elenco de “Los infiltrados” podría incluirse en esta categoría.
El actor había sido candidato por primera vez en 1995, también en la categoría de mejor actor de reparto, por “12 monos”, de Terry Gilliam, en el que enfermo mental en un asilo.


