
Anna Nicole Smith nunca imagino que algún día ella sería la protagonista de disputas por su propia herencia, y ya ha comenzado una misma lucha que ella llevara por el legado de su esposo sólo que ahora es por la riqueza de la blonda.
El abogado de un empresario en bienes raíces que reclama la mansión donde vivía la otrora conejita de Playboy en las Bahamas, dijo el sábado que ha retomado el ...
...control de la residencia. El empresario G. Ben Thompson, es un ex novio de Smith, quien tenía una disputa con la modelo de 39 años antes de su muerte el jueves en la Florida. El abogado de Thompson, Pinder, dijo que su muerte significa que ya no tienen bases sus reclamos de propiedad.
"Cambiamos las cerraduras y pusimos una cadena en la puerta. Controlamos la casa físicamente", dijo Pinder a The Associated Press.
Wayne Munroe, abogado de la ex conejita de Playboy, dijo que pagó 900.000 dólares por la mansión en julio. Sus afirmaciones de ser la dueña se basan en el hecho de que afirmaba tener su residencia en las Bahamas. Smith presentó una demanda en una corte local para que se reconociera su compra y se rechazaran las afirmaciones de Thompson.
Pinder y la madre del ministro de inmigración de las Bahamas, Shane Gibson, pudieron entrar a la residencia el viernes para sacar algunas de las cosas de Smith, como joyas y ropa. Gibson era amigo de Smith.
Las causas de la muerte de Smith no han sido determinadas. El forense del condado de Broward, doctor Joshua Perper, quien realizó la autopsia, dijo que tomaría semanas el encontrar la causa de su muerte. Dijo que no se encontraron drogas en su habitación en el hotel Seminole Hard Rock Hotel and Casino, en Hollywood, Florida, donde se desmayó el jueves.
La hija de cinco meses de Smith, Dannielynn Hope Marshall Stern, se piensa que está en las Bahamas. Su paradero no ha sido determinado y la niña se encuentra en medio de una cada vez más complicada batalla para establecer su paternidad.
El viernes, una camioneta pick up recogió un carrito y un asiento para bebés de la mansión en el barrio elegante de New Providence para llevarlos a la residencia de clase media de Gibson en el área de Marathon. Posteriormente, se pudo escuchar a un bebé llorando en el interior. Gibson no respondió a llamadas telefónicas en busca de comentarios.


