
Primero fue Britney Spears, luego Hillary Clinton y ahora es la celebridad más comentada de la prensa rosa internacional, Paris Hilton, la que sirve de inspiración para el siempre polémico escultor Daniel Edwards. El artista estadounidense desvelará mañana en una galería de Brooklyn su más reciente creación, una grotesca escultura del cadáver de la famosa juerguista, insinuantemente....
... desnuda y con los órganos internos expuestos mientras se le somete a una autopsia.
Hilton, conocida por sus excesos con el alcohol, está tendida de espaldas con una copa en una mano y un teléfono móvil en la otra, y sobre su pecho desnudo salta su juguetón perrito chihuahua Tinkerbell que, al igual que su ama, luce una tiara en la cabeza.
Según un comunicado de la galería Capla Kesting Fine Art, donde Edwards suele presentar sus gráficas esculturas, la diadema simboliza la reciente batalla de Miss Estados Unidos por mantener su corona mientras se rehabilita por su adicción al alcohol.
Edwards también alude a la trágica muerte de la princesa Diana en un accidente de auto provocado por el consumo de alcohol y la crisis de embarazos entre adolescentes asociados con el deterioro del juicio que producen los etílicos.
Así, Edwards coloca a su Paris Hilton con las piernas abiertas, mientras se le realiza un examen pélvico postmortem que revela el
trágico daño colateral de conducir en estado de ebriedad: el hallazgo de fetos gemelos muertos en su útero.
Detrás de toda esta exhuberante presentación a lo "tableaux", que remarca tanto la frivolidad del sujeto como de cierto tipo de arte está, entonces, la misión de "ofrecer una visión con empatía de la tragedia de conducir en estado de ebriedad", según el artista.
A su juicio, la escultura "podría ser una ayuda incalculable para los estudiantes que se preparan para graduarse este año", ya que se trata de un "anuncio de servicio público interactivo", donde los chicos pueden manipular las tripas removibles de la "socialité".


