
Las chicas la hicieron bien. A fines de los 90 llenaron sus arcas con millones de dólares, se separaron, hicieron carreras de solistas y ahora vuelven al ruedo, y a las ganancias. Así, en unos meses, se producirá el retorno de las Spice Girls, uno más en un año repleto de vueltas.
Claro que antes de poner un pie en el escenario las “Chicas picantes” (en realidad de chicas sólo les queda ...
...el mote) tuvieron que firmar un exclusivo contrato donde se comprometieron a cumplir con normas bastante exigentes.
Así Victoria Beckham y Geri Hallowell, por sólo nombrar a dos de las cantantes, no deberán quedar en embarazadas o de lo contrario comprometerán el éxito de la reunión de la popular agrupación femenina de música pop, según se desprende de una serie de reglas elaboradas por su antiguo manager Simon Fuller, publicadas por el diario inglés The Sun.
Esta especie de "manual de convivencia" incluye además la prohibición absoluta de hablar del dinero que podrían ganar con esta reunión, confirmar o desmentir rumores e inclusive evitar polémicas con sus compañeras, respetando "sus vidas personales y compromisos", además de "sus puntos de vista"
Sin embargo, una de las recomendaciones que más llamó la atención fue la relativa a la maternidad de las cantantes, a quienes Fuller prácticamente les ruega no quedar en embarazo, pues se convertiría en un obstáculo de concretarse una gira a nivel mundial.
De hecho, el embarazo de Emma Button, quien espera a su primer hijo para este verano (europeo) podría producir un retrazo en la reunión de las "chicas picantes" hasta finales de año, según destacó la prensa de entretenimiento en el Reino Unido.


