
"Quiero que mi voz se escuche" en la lucha contra el sida, dijo el jueves la cantante mexicana Paulina Rubio, a quien la Comisión Latina del Sida en Nueva York nombró como su madrina. Rubio, quien se encuentra en Nueva York como parte de su gira "Amor, luz y sonido 2007", visitó la sede de la Comisión, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la prevención del sida a nivel nacional, donde recibió la distinción...
El cargo de madrina fue creado en 2007 tras la gala benéfica Cielo Latino que cada año realiza la organización, que además anunció a principio de mes que el actor Gael García Bernal, también mexicano, será el embajador de la Comisión, en un esfuerzo por aumentar las voces en una campaña educativa en la comunidad latina.
Rubio, que estuvo acompañada de su esposo, el español Nicolás Vallejo Nájera y que hoy celebran su primer mes de matrimonio, recibió de manos del vicepresidente de la Comisión, Guillermo Chacón, una cadena con un sol, símbolo de la prevención y lucha contra el sida.
Igualmente, firmó un diploma con su foto, en el que la Comisión la designa su madrina "por la dedicación y compromiso" con la organización, para la que hará una campaña educativa, de acuerdo con Chacón.
La cantante señaló a los medios que se ha unido a la lucha contra la enfermedad "porque me preocupa mucho la juventud, todas las diferentes comunidades" y sostuvo que respeta a la comunidad homosexual que siempre le ha dado su apoyo, aunque recordó que es una enfermedad que afecta a cualquier persona.
"Este es un problema que hay que atacar, que hay que informarse, educarse. No es una enfermedad sólo de homosexuales, es una enfermedad que no reconoce a mujeres, hombres, niños. Creo que es importante educar a las nuevas generaciones, a cualquier persona que se hagan el examen", dijo Rubio.
"Hay un tabú muy grande dentro de la comunidad latina, un estigma, hay que hablar las cosas. Por eso creo que junto con mis fans y mi música puedo colaborar con fundaciones y organizaciones como ésta. Simplemente quiero que mi voz se escuche, si ponemos un granito de arena podemos crear un mundo mejor, por eso estoy aquí", afirmó.
La intérprete dijo que aunque no ha perdido ningún amigo o familiar debido al sida eso no significa que no tenga los ojos abiertos.
"No hay que tener a alguien cerca para saber que esta es una enfermedad de este siglo y hay que tomar responsabilidad de todas las enfermedades y de todas las cosas que se tengan que mejorar en este mundo", sostuvo.
La "chica dorada" afirmó además que está disponible para ayudar a la Comisión Latina del Sida en lo que le pidan para crear conciencia porque es algo que hace por convicción.
"Cuando me pongo una bandera, en este caso la de apoyar a esta organización, a la comunidad 'gay', a la latina, es incondicional. Siempre me he acercado a estas organizaciones por convicción propia. Soy una mujer capaz, tengo fuerza, tengo vida y me encanta poner mi granito de arena", reiteró.
Dijo además que como parte de los análisis médicos que se tuvo que realizar antes de contraer matrimonio, también se sometió a la prueba para detectar el virus del sida, lo que considera debe hacer todo el mundo.
A preguntas de qué había aprendido en el mes de casada, comentó que no sabe cocinar mucho y que había aprendido "a quedarme calladita".
Aseguró que su vida no ha cambiado con el matrimonio, sólo sus prioridades "pero mis amigos y mi familia, eso no va a cambiar nunca".
La Comisión Latina del Sida también designó padrino al reconocido maquillador puertorriqueño Karlos Campos, quien tuvo a su cargo dar la bienvenida a la cantante, que se encuentra en medio de la más extensa gira que ha realizado en EE.UU., que inició el 17 de mayo, dos semanas después de su boda.
El presidente de la Comisión, Dennis de León, agradeció a Rubio por unirse a esta causa.
"Ella se une en el día de hoy a un grupo esencial de apoyo, quienes individualmente y en conjunto representan un bastión de esperanza en la lucha por un futuro sin sida", finalizó.


