
Por estos días, las noticias relacionadas con estrellas en problemas abundan. Ahora es el turno de la recaída de Britney Spears. La cantante debía realizar una entrevista y una sesión de fotos para la revista Ok! en la que iba a hablar sobre su regreso a la música, pero nada salió como lo previsto. Según la jefa de editores de la publicación, Sarah Ivens, el encuentro con la ex princesa del pop fue un "desastre"...
"Nunca vi nada parecido. Definitivamente, es la sesión de fotos más extraña que presencié", dijo a la agencia de noticias AP.
A la hora de las fotos, Spears no dejó que los estilistas la arreglaran sino que les pidió ayuda a sus amigos. Luego, ordenó para comer pollo frito y se limpió la grasa de sus manos con un vestido de Gucci. Minutos más tarde, su perro defecó en otra carísima prenda, que se suponía que usaría para algunas tomas.
"Lo que resultó ese día fue un escándalo que nos dejó bastante conmocionados y tristes, de verdad", expresó Ivens.
En tanto, el vocero de la revista, Brian Strong, dijo que las fotos no se publicaron en la última edición porque no eran adecuadas.


