
La actriz Nicole Kidman, tendrá que dejar de lado la esbeltez que la caracteriza, pues el guión de su última película así lo exige. Según el portal 20minutos.es, la australiana tendrá que ganar cinco kilogramos antes de que se inicie el rodaje del filme The Reader, donde interpretará a Hanna Schmitz, una mujer de mediana edad que vive en la Alemania de la postguerra, marcada por el holocausto nazi...
El director de la cinta, Stephe Daldry, descartó de plano que Kidman utilice prótesis, pues al incluirse varias escenas de sexo explícito, consideró que era mejor conseguir una gordura natural.
Para mayores señas, Daldry fue el directo de Las Horas, donde Kidman interpretó a la escritora Virginia Woolf, con un maquillaje que la dejó irreconocible.
"Ella es muy delgada por naturaleza, le encanta correr y nadar, así que siempre está en forma", ha comentado una amigo cercano de la actriz en el periódico The Mail on Sunday.
Nicole no es la única actriz que se vio obligada a subir de peso para interpretar un rol. Renée Zellweger, tuvo que engullirse pizzas, sándwiches de mantequilla de maní y toda clase de comida rápida y lograr aumentar así los más de 13 kilos que requería para interpretar a Bridget Jones.
La dieta de Nicole es, en cambio más saludable: incluye bebidas de proteína y carbohidratos a lo largo de cuatro comidas al día. "Se está atiborrando", asegura su amigo. "No es habitual verla comer un gran plato de pasta, con pan y un postre".
Kidman está comiendo muchos pudines y chocolates, según la misma fuente y ha descubierto que comer le hace más dormilona.


