
La cantante británica Amy Winehouse recayó en su adicción a las drogas, y ahora sus allegados temen por su salud mental. Según informó el diaro inglés The Sun, la estrella del Soul, de 24 años, volvió a recaer en las drogas tras haber sido internada el mes pasado en una clínica de desintoxicación en Londres...
Amy, cuyo marido Blake Fielder-Civil está en prisión por una causa de agresiones físicas y por pervertir el curso de la justicia, volvió a consumir cocaína, éxtasis, cannabis y alcohol, según lo expresó la agencia internacional Ansa.
De auerdo a lo dicho en el periódico inglés, un amigo de la cantante la ayudó a comprar las drogas e incluso se las había llevado a la clínica de rehabilitación la primera noche de
internación.
Winehouse, ganadora recientemente de cinco premios Grammy, estuvo "limpia" por 10 días, pero luego recayó en su adicción.
Un allegado a la cantante dijo que en una reunión reciente, Amy se encontraba tan mal que sacó un encendedor y se quemó la mano.
"Amy ha sufrido altos y bajos de una forma que nunca antes le había pasado. Un minuto está bien, y al siguiente está por el suelo, gritando que no puede más. Ella cree que la rehabilitación la está transformando en una zombie sin emociones", manifestó la fuente.


